Al usar eeste sitio, confirmas que estás de acuerdo con nuestra Política de privacidad and Términos de uso.
Aceptar
195419541954
  • Home
  • Nacionales
    • Agrario
    • Ambiente
    • Deportes populares
    • Derechos de las mujeres
    • Derechos humanos
    • Diversidad sexual y de género
    • Economía
    • Economía social
    • Juventud y estudiantes
    • Movimiento popular
    • Obrero
    • Política
    • Pueblos originarios y afrodescendientes
  • Internacionales
    • América Latina
    • Centroamérica
    • China
    • Cuba
    • Eje de la resistencia
    • Geopolítica (Internacionales)
    • Nicaragua
    • Resto del mundo
    • Venezuela
  • Opinión y análisis
    • Análisis en profundidad
    • Columnistas internacionales
    • Columnistas nacionales
    • Estadísticas
    • Formación y reflexión
  • Documentos y posicionamientos
    • Documentos oficiales del PCH
    • Editoriales
    • Posicionamientos políticos y comunicados
  • Contacto
  • Otros artículos
    • Arte y cultura
      • Artes escénicas
      • Artes plásticas
      • Cine y audiovisuales
      • Fotografía
      • Humor político
      • Música
    • Memoria histórica
      • Artículos históricos
      • Documentos históricos
      • Efemérides
      • Las y los nuestros
    • Participación popular
      • Convocatorias
      • Debates
      • Colaboraciones
    • Eventos y comunicaciones
      • Anuncios comerciales
      • Anuncios institucionales
      • Calendario de eventos
      • Enlaces
      • Redes sociales
Leyendo: El trabajo de las mujeres y la acumulación capitalista en Honduras
Compartir
19541954
  • Editoriales
  • Opinión y análisis
  • Nacionales
  • Home
  • Documentos y posicionamientos
    • Documentos oficiales del PCH
    • Editoriales
    • Posicionamientos políticos y comunicados
  • Nacionales
    • Agrario
    • Ambiente
    • Deportes populares
    • Derechos de las mujeres
    • Derechos humanos
    • Diversidad sexual y de género
    • Economía
    • Economía social
    • Juventud y estudiantes
    • Movimiento popular
    • Política
    • Pueblos originarios y afrodescendientes
    • Obrero
  • Opinión y análisis
    • Análisis en profundidad
    • Columnistas nacionales
    • Columnistas internacionales
    • Estadísticas
    • Formación y reflexión
  • Internacionales
    • América Latina
    • Centroamérica
    • Cuba
    • Nicaragua
    • China
    • Eje de la resistencia
    • Geopolítica (Internacionales)
    • Resto del mundo
    • Venezuela
  • Participación popular
    • Colaboraciones
    • Debates
    • Convocatorias
  • Memoria histórica
    • Artículos históricos
    • Documentos históricos
    • Efemérides
    • Las y los nuestros
  • Arte y cultura
    • Artes escénicas
    • Artes plásticas
    • Cine y audiovisuales
    • Fotografía
    • Humor político
    • Música
  • Eventos y comunicaciones
    • Anuncios comerciales
    • Anuncios institucionales
    • Calendario de eventos
    • Enlaces
    • Redes sociales
Síguenos
  • Contact
  • Blog
  • Complaint
  • Advertise
© 2025 Partido Comunista de Honduras PCH
1954 > Documentos y posicionamientos > Editoriales > El trabajo de las mujeres y la acumulación capitalista en Honduras
Editoriales

El trabajo de las mujeres y la acumulación capitalista en Honduras

Nombre Apellido
Última actualización: 14 febrero, 2026 12:20 am
Nombre Apellido
Compartir

En el corazón del capitalismo se encuentra un principio simple pero brutal: la acumulación de riqueza nace de la apropiación del trabajo ajeno. Esta lógica se reproduce cotidianamente en todos los espacios de producción, pero adquiere una dimensión especialmente cruda cuando hablamos del trabajo de las mujeres.

Con frecuencia, al abordar esta temática, el foco se coloca sobre las labores domésticas y de cuidado no remuneradas —y con razón, pues constituyen un pilar silencioso e invisibilizado del sostenimiento de la vida y del orden económico. Sin embargo, es urgente ampliar la mirada. También el trabajo asalariado de las mujeres, realizado en maquilas, fábricas, comercios y oficinas, es una fuente central de la riqueza socialmente producida de la que vivimos todos y todas.

Es un trabajo de alta intensidad y de altos rendimientos económicos, pero cuya riqueza es sistemáticamente expropiada por la clase propietaria que en Honduras se encarna en las 10 familias oligárquicas. Invisibilizar esta forma de explotación impide comprender cómo funciona la economía en nuestro país y cuáles son las condiciones materiales que sostienen el modelo actual de acumulación.

Los datos más recientes del Observatorio del Mercado Laboral de la Secretaría de Trabajo confirman esta realidad estructural. En 2024, solo el 36.6 % de las mujeres en edad de trabajar participan en el mercado laboral, frente a un 69.2 % de los hombres, reflejando una brecha de más de 30 puntos porcentuales. Esta baja participación no responde a desinterés, sino a una estructura económica y social que desalienta y precariza su incorporación al empleo formal: largas jornadas de trabajo no remunerado en el hogar, escasa oferta de empleo de calidad, y una concentración en sectores mal pagados.

Los tres principales fuentes de empleo para mujeres en Honduras son el comercio (24.7 %), la agricultura (22.0 %) y la industria manufacturera (13.1 %). Estos sectores absorben cerca del 60 % de la fuerza laboral, y son precisamente aquellos donde se concentran las trabajadoras asalariadas. No es casual: son sectores donde se combinan bajos ingresos, alta informalidad y escasa protección social. La concentración de mujeres en estas ramas no solo es estadística: es funcional al modelo económico.

Por ejemplo, en el comercio —el sector con mayor número de ocupados— el ingreso promedio en 2024 fue de L 10,703, mientras que en la industria manufacturera fue de L 9,457. La agricultura, aunque con gran peso en el empleo rural, apenas alcanzó un ingreso promedio de L 5,932, uno de los más bajos. Si bien estos ingresos promedios no están desagregados por sexo, otros estudios confirman que las mujeres tienden a recibir entre un 20 y un 40 % menos que los hombres en empleos equivalentes. En la práctica, esto significa que millones de mujeres trabajan tiempo completo sin lograr cubrir ni la canasta básica.

Pero el salario es solo uno de los mecanismos de explotación. A este se suman otros: la doble jornada laboral —asalariada y doméstica—, la inseguridad contractual, la falta de sindicalización, y la alta prevalencia de la subocupación por insuficiencia de tiempo, que en las mujeres alcanza el 13 %. Esta cifra revela que muchas trabajadoras no acceden a empleos de jornada completa, ya sea por barreras estructurales o por responsabilidades de cuidado que recaen exclusivamente sobre ellas.

Además, la tercera parte de las mujeres ocupadas no cubren sus necesidades básicas con su ingreso. Esta forma de precarización no solo afecta sus condiciones materiales de vida, sino que limita su autonomía económica y refuerza las relaciones de dependencia dentro del hogar y el sistema económico. Es el rostro cotidiano de la acumulación capitalista en clave patriarcal.

Esta explotación, sin embargo, no es pasiva ni neutral. Permite que las empresas reduzcan costos, que el capital mantenga márgenes de ganancia elevados, y que el Estado mismo sostenga una economía de enclave sin invertir en políticas de cuidado, infraestructura social o formalización laboral. La precariedad femenina es rentable para el sistema.

En Honduras, más de un millón de jóvenes no estudian ni trabajan, y el 70 % de ellos son mujeres, lo que evidencia una “generación expulsada” del sistema educativo y laboral, producto de un modelo que desintegra los proyectos de vida juvenil y femenina. Esta exclusión se agrava con el trabajo infantil femenino —que afecta a más de 46,000 niñas fuera del sistema escolar—, así como con la sobrecarga doméstica, el embarazo adolescente y el abandono escolar, perpetuando la pobreza de forma intergeneracional.

La explotación del trabajo femenino no es solo un problema laboral. Es una condición estructural del capitalismo hondureño, que necesita una fuerza de trabajo disciplinada, barata, segmentada y desorganizada. Y encuentra en las mujeres —especialmente en las más pobres, rurales y jóvenes— el cuerpo social ideal para esa lógica.

Una alternativa real debe partir del reconocimiento del trabajo de las mujeres como eje económico y político. Esto implica salarios dignos, formalización laboral, cobertura de seguridad social, redistribución del trabajo doméstico y políticas de cuidado universales. Pero también implica organización sindical, formación política, y articulación feminista y clasista, porque sin lucha no hay transformación.

Estos cambios son urgentes y serán posibles en el marco de la continuación del proyecto de cambio que inició el gobierno de Xiomara Castro.

El rostro femenino de la acumulación no puede seguir siendo invisibilizado. Si las mujeres trabajadoras sostienen buena parte del sistema económico, también tienen el potencial de cuestionarlo en su raíz. No como víctimas, sino como fuerza social. El desafío es convertir esa explotación en conciencia, y esa conciencia en poder.

El imperio de Estados Unidos está en decadencia
Editorial: La derecha libertaria y el ocaso de un sistema
Las y los trabajadores sostienen el Estado
Sandino, el general de los hombres libres
Golpe de Estado y FNRP

Sign Up For Daily Newsletter

Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.
Comparte este artículo
Facebook Whatsapp Whatsapp Telegram Copiar enlace Imprimir
Artículo previo ¿Quiénes votan a Trump y Milei? Derechas alternativas, masculinidad e internet
Artículo siguiente Las y los trabajadores sostienen el Estado
No hay comentarios

Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos en nuestras redes

248.1KLike
69.1KSeguir
134KPin
54.3KSeguir

							banner							
							banner
Create an Amazing Newspaper
Discover thousands of options, easy to customize layouts, one-click to import demo and much more.
Learn More

Últimas noticias

¿Quiénes votan a Trump y Milei? Derechas alternativas, masculinidad e internet
Nacionales
Venezuela y la dignidad frente al asedio imperial
Nacionales
Nadie sabe cuantos muertos palestinos ha provocado el ataque sionista
Editoriales
//

En 1954, la gran huelga en Honduras unió a la clase obrera contra bananeras, corporaciones estadounidenses y élites locales, logrando históricas conquistas.

Quick Link

  • Editoriales
  • Opinión y análisis
  • Nacionales

Sign Up for Our Newsletter

Subscribe to our newsletter to get our newest articles instantly!

19541954
Síguenos
© 2026 Partido Comunista de Honduras PCH
Logo 1954
Welcome Back!

Sign in to your account

Usuario o Email
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?