Yo soy una poeta,
un ejercito de poetas.
Y hoy quiero escribir un poema,
Un poema silbatos
un poema fusiles.
Para pegarlos en las puertas,
en las celdas de las prisiones
en los muros de las escuelas.
Hoy quiero construir y destruir,
levantar en andamios la esperanza.
Despertar al niño,
arcángel de las espadas,
ser relámpago, ser trueno,
con estatura de héroe
para talar, arrasar,
las podridas raíces de mi pueblo.
Clementina Suarez
Poeta hondureña nacida en Juticalpa, Olancho un 12 de mayo de 1902. Pionera de la poesía hondureña, su libro Corazón sangrante publicado en 1930 fue el primer libro de poesía publicado por una mujer en Honduras, un «título cuyo tema central es el amor en su vertiente más dolorosa y desconsoladora: en contraste con la pasión desbordante del yo poético, el desamor del sujeto que centraliza la existencia.» (Umaña, 2006, p. 213). A este le siguieron poemarios como Iniciales (1931), Engranajes (1935), Veleros (1937), entre muchos otros. El poema Combate pertenece a la antología El poeta y sus señales publicado en 1969. La antología poética destaca por su alto nivel estético y lírico, recopilando algunos de sus poemas anteriores e introduciendo nuevos de suma intensidad. Su naturaleza irreverente y, a la vez, sensible es palpable a lo largo de su obra poética. Ante esto Helen Umaña (2006) menciona lo siguiente:
Clementina se negó a dejarse aherrojar por el prej uicio. Rompió las cadenas que ancestrales y patriarcales imposiciones forjaron sobre la mujer. No aceptó las mutilaciones sociales en razón de género. De ahi nacieron versos que proclaman su libertad y que reivindican la condición femenina. (p. 231)
Clementina Suarez fallece un 9 de diciembre de 1991, días después de ser agredida en su propio hogar. Uno de los muchos feminicidios en Honduras que permanece en la impunidad.