Quienes quieren hablar de la izquierda dentro de libre, deben entender la diferencia entre el progresismo y la revolución, este debate ha generado sendos discursos sin doctrina, calificando y descalificando casi con poses doctorales o arrogancia de supuestos opinadores de nivel académico, algunos con un historial reciente de su protagonismo en llevar a un sector del partido Libre al clientelismo laboral o asistencial olvidando por completo la esencia y razón por la cual surgió libre. Pero para construir un poco de historia no debemos de olvidar de dónde salió este Partido que le quita el sueño a la burguesía nacional, a los del Pentágono, al bipartidismo, y a los mismos críticos que hoy llaman a la neutralidad ideológica y conciliadora con los enemigos de clase.
Cuando formamos la resistencia hondureña, se logró nuclear la diversidad del pensamiento ideológico y orgánico, fue así que había sectores en resistencia, abogados, maestros, pobladores, artistas, niños, abuelos de la resistencia. Se formaron Escuelas de formación política en barrios, colonias y municipios (Por cierto uno de los actuales críticos escribió en esas fechas en el diario El Heraldo, que estas escuelas le daban risa y que solo promovíamos odio. Es bueno no olvidar). Estas escuelas se nutrieron de temas como Historia de Honduras, Partidos políticos en Honduras, se estudió la historia de las intervenciones norteamericanas en Honduras y el mundo, se habló de lucha de clases, de propiedad privada, de plusvalía, de fuerza de trabajo, de aparatos ideológicos, de publicidad, de organización y sobre todo de movilización.
Pero libre nunca fue un partido de cuadros políticos, le abrió la puerta a miles de compatriotas que habían militado en el bipartidismo, la mayoría liberales en resistencia, sindicalistas, movimiento estudiantil de secundaria y universitarios, campesinos, diversas expresiones organizativas que repudiaban el golpe de estado y proclamaban el retorno del orden constitucional, y del Presidente electo legítimamente por los hondureños.
En esa lucha perdimos vidas valiosas, compañeras y compañeros perseguidos y asesinados por la Dictadura, heridos a balazos y garrotazos, mujeres violadas en las cárceles luego de manifestaciones, compañeros y sus familias en el exilio, y así perdimos maestros, cantantes, sindicalistas, gente común asesinada en las protestas, mientras los medios de comunicación nos acusaron de COMUNISTAS, antisociales, resentidos sociales, no creo que sus memorias nos pidan una etapa de perdón y olvido mientras sus asesinos nos llaman a moderar nuestro lenguaje.
Fue así que al nacer el partido Libre, se fundamentó su propuesta ideológica como un partido SOCIALISTA, anti patriarcal, anti imperialista amante de la libertad y la autodeterminación de los pueblos, de la soberanía popular y respetuoso de los Derechos Humanos. En ese proceso fundacional del Partido jamás se buscó parecerse a los golpistas, teníamos que proclamar las grandes reivindicaciones y cambios sociales anhelados históricamente, por eso se habló de crear una Asamblea Nacional Constituyente, de carácter originaria y democrática.
Los que llaman ahora a la cordura comenzaron a hablar de estar ahora en la llanura, son los que se cayeron de las nubes en las que andaban, el pueblo pueblo nunca supo de alturas y llanuras, incluso apoyaron con firmeza a la Presidenta Xiomara pese al desprecio de algunos funcionarios que nunca compartieron los anhelos de libertad, ni el slogan de Socialismo Democrático, su oportunismo hizo que en ese momento no les incomodara las posturas de dignidad internacional de apoyo al Pueblo Palestino, cubano, Venezolano y Nicaragüense, o cuando se luchó por una ley de Justicia Tributaria para que los ricos paguen impuestos, si tan radical sintieron esas posturas hubieran Renunciado a sus destacados cargos y juntarse con los neutrales y conciliadores con los creadores del hambre, la violencia y el narcotráfico.
Podemos hablar de la guerra cognitiva, de las injerencias de Trump y el imperio, de las amenazas desde el crimen organizado, de la reactivación de la Doctrina Monroe, del cinismo de Los Estados Unidos para robarle el petróleo y los recursos naturales a nuestros países, de democratizar la economía, de transformar nuestra forma de vida hacia la construcción de un mejor nivel de vida, pero no podemos detenernos a arrepentirnos de lo transitado, a parecer más amigables con nuestros opresores para que la explotación sea más conciliadora, querer aparentar ser de Centro izquierda, o solo centro para ver si los Norteamericanos nos dejan ganar elecciones, es más, los enemigos de clase elogian las nuevas propuestas discursivas en Libre, llamándolos sensatos, y que son el ejemplo para todos los cabezas calientes, radicales que deseamos una sociedad justa y humana.
Libre es el Partido del Profesor Manuel Flores, que fue asesinado en pleno instituto San José del Pedregal. Es el Partido de Jairo Sánchez, que fue asesinado en la colonia Arturo Quezada, el de Jerónimo y Emo, el de Margarita Murillo y Róger Vallejo ambos asesinados, es el partido de los fueron despedidos de su trabajo por su lealtad al pueblo, el de los desalojados por los terratenientes, el de los perseguidos, el de los trabajadores a los que les prohíbe sindicalizarse, el de los vendedores, el de los migrantes, el de los jóvenes estigmatizados en los barrios y colonias, el de los pobres. Si quieren un partido que no hable de nuestros anhelos y luchas, con gusto les abren las puertas en el Bipartidismo o en los nuevos partidos libertarios y de ultraderecha que hoy descaradamente promueven desde otros países, en libre seguiremos la senda hacia el SOCIALISMO.